La mayor tanda de mejoras desde que abrimos la ciudad. Tus empleados virtuales reaccionan casi sin espera, se les puede interrumpir cuando hablan, dejan de perder trabajo si algo se reinicia por el medio y aprenden de tus decisiones qué pueden hacer sin preguntar. Aquí está todo, por áreas.
RapidezLo que antes era una pausa incómoda ahora es una respuesta que ya está ahí.
- Arrancan a contestar en menos de un segundoEl tiempo muerto entre que le escribes y empieza a responder baja de unos 4,3 segundos a menos de 1. Casi un 80% menos de espera, y no solo en el chat: también cuando atienden por WhatsApp o Telegram y cuando se despiertan solos para una tarea programada.
- Cada conversación cuesta menos que antesLo que ya se le había explicado al modelo se reaprovecha entre mensajes en lugar de reconstruirse desde cero cada vez. Con toda la plantilla trabajando a diario, el ahorro se nota en la factura además de en el reloj.
- Escriben palabra a palabra, no a tironesLa respuesta aparece de forma continua en lugar de saltar de línea en línea, así que se puede ir leyendo mientras la redactan.
- Ves en qué están pensando mientras piensanEn vez de un icono girando sin más, ahora se asoma el razonamiento en directo. Cuando una consulta lleva su tiempo, sabes que está trabajando y en qué.
- Encuentran sus herramientas al instanteRebuscar entre todo lo que saben hacer dejó de ser un repaso completo cada vez: recuerdan lo ya revisado y solo miran lo que ha cambiado.
- Abrir un espacio de trabajo nuevo: de 14 segundos a menos de 2Y deja de quedarse colgado medio minuto cuando una descarga externa va lenta.
- El trabajo de fondo dejó de repetir comprobacionesLas verificaciones internas que se hacían tres y cuatro veces por conversación ahora se hacen una. Una de ellas es 54 veces más rápida que antes.
FiabilidadEl trabajo terminado llega, aunque el mundo se caiga por el medio.
- Ninguna respuesta se pierde por el caminoSi la plataforma se reinicia justo entre que el empleado termina de elaborar su respuesta y el mensaje sale al canal, esa respuesta ya no desaparece: queda anotada y se entrega al volver. Una actualización de madrugada deja de significar un cliente esperando algo que nadie llegó a leer.
- Dos mensajes a la vez ya no se pisanCada conversación tiene su turno reservado, así que si te cruzas escribiendo mientras el empleado responde, no se solapan ni se mezclan las dos cosas.
- Recuperan lo que llegó mientras estaban desconectadosSi un canal pierde la conexión un momento, al volver rescata los mensajes que entraron en ese hueco en lugar de darlos por perdidos.
- Una conversación cerrada se queda cerradaAntes podía resucitar sola en algunos casos. Ahora cuando das carpetazo a un hilo, se queda cerrado de verdad.
- El modelo que elijas aguanta los reiniciosSi cambias el modelo de una conversación concreta, la elección sobrevive a que se reinicie el servicio.
- Un empleado mal configurado ya no tumba al restoCada uno queda aislado: si uno tiene un problema de configuración, los demás siguen atendiendo.
- Dicen la verdad sobre si están listosLas comprobaciones de arranque dejaron de dar por bueno lo que todavía no lo estaba.
VozDeja de ser un mensaje grabado y pasa a ser una conversación.
- Empiezan a hablar en cuanto tienen la primera fraseNo esperan a haberlo pensado todo para abrir la boca: van diciendo lo que ya tienen mientras siguen elaborando el resto.
- Puedes cortarles hablando encimaLes hablas por encima y se callan, como con una persona. Se acabó esperar a que terminen para poder rectificar.
- Decir «para» termina la llamadaSin tocar un botón ni buscar dónde colgar.
- Responden a una palabra suyaSe les despierta llamándoles, con la frase que tú elijas, y cada uno atiende a la suya.
- Saben que les has interrumpidoCuando les cortas, se enteran de por dónde iban y lo tienen en cuenta al retomar, en lugar de seguir como si nada.
- Sonidos mientras piensan, silencio cuando trabajanPequeñas señales para saber si te está escuchando, pensando o esperando.
- Se acabaron las transcripciones en el idioma equivocadoEl idioma de lo que dictas se resuelve igual en todos los casos, corrigiendo una familia entera de errores en la que un audio en español acababa transcrito como si fuera otro idioma.
- Tú mandas en cómo suenanVelocidad, tono e instrucciones de estilo al hablar, ajustables por empleado.
EquipoCuando un empleado se rodea de ayudantes, ahora se ve la obra por dentro.
- Ves trabajar a los ayudantes en directoCuando un empleado reparte una tarea grande entre varios ayudantes, puedes seguir en vivo lo que hace cada uno —qué consulta, qué encuentra, qué responde— en lugar de esperar a ciegas al resultado final.
- Su trabajo sobrevive a un reinicioSi la plataforma se reinicia con los ayudantes a media faena, lo hecho se recupera y se entrega en vez de evaporarse.
- Los ayudantes ya pueden ejecutar códigoAntes solo podían leer y redactar; ahora también hacen el trabajo pesado por su cuenta.
- Sabes cuál se ha quedado atascadoUn panel con el estado de cada ayudante y aviso concreto de cuál está bloqueado o ha agotado su tiempo.
- Un límite común de cuántos trabajan a la vezPara que repartir mucho trabajo no ahogue al resto de la plantilla.
MemoriaConversaciones que duran meses sin atragantarse ni dispararse de precio.
- Tú decides cuándo empieza a resumirSe fija por cantidad concreta de conversación acumulada, en lugar de un criterio opaco. Y puedes poner un límite distinto para cada modelo.
- Resume en los ratos muertosAprovecha cuando no hay nadie hablando en vez de frenar en seco a mitad de una respuesta.
- Va aligerando poco a pocoUn pequeño repaso en cada turno en lugar de un frenazo cada muchos: no notas el corte.
- Poda lo que ya no aportaLos resultados largos de consultas antiguas se recortan solos cuando dejan de ser relevantes.
- Nunca pierde tus últimos mensajesPuedes garantizar que los últimos N mensajes tuyos se conservan enteros pase lo que pase.
- Al resumir conserva lo que le pedisteLos encargos pendientes y las instrucciones que le diste sobreviven al resumen, que es justo lo que antes se difuminaba.
- Deja constancia de cada resumenQueda registrado qué se resumió y cuándo, para poder revisarlo si algo se perdió.
- No castiga a los modelos lentosEl tiempo de espera se adapta al progreso real en lugar de cortar por reloj.
ControlMenos interrupciones por rutina, sin renunciar a la última palabra.
- Te propone qué puede hacer sin preguntarRevisa el historial de permisos que le has ido dando y te sugiere la lista de lo que ya has aprobado mil veces, para dejar de consultarte por lo mismo.
- Un revisor independiente juzga lo delicadoEn lugar de preguntarte por cada orden marcada, una segunda opinión la evalúa por su cuenta, y el visto bueno vale solo para esa orden exacta, no para todas las que se le parezcan.
- Reglas tuyas de lo que nunca debe hacerSe cumplen incluso cuando le has dado vía libre para todo lo demás.
- Le dices por qué le dices que noY rectifica el rumbo con ese motivo, en vez de volver a intentar lo mismo.
- Si encadena rechazos, se frena soloUn cortacircuitos evita que insista cuando claramente va por mal camino.
- Lo que toca la infraestructura pide permiso siempreLas órdenes capaces de redirigir servicios del servidor quedan fuera de cualquier vía libre.
CerebroLos mejores modelos del mercado y un dial para decidir cuánto piensa cada uno.
- Los últimos modelos de todos los grandesEntran las generaciones más recientes de OpenAI, Anthropic, Google y xAI, elegibles al vuelo sin esperar a una actualización.
- Un dial de esfuerzo con dos marchas másPuedes pedirle que piense mucho más a fondo de lo que era posible antes, con la escala ajustada a lo que aguanta cada proveedor.
- Esfuerzo distinto para cada cosaMáximo cuando Valentina revisa la conciliación de un banco; rápido y barato cuando una secretaria confirma una cita. Se fija por empleado, por tipo de tarea y por miembro del consejo de modelos.
- Cada tarea programada elige su modeloEl trabajo de fondo deja de heredar el que toque y se le puede poner uno propio, o un valor por defecto para toda la plantilla.
- Cambiar de modelo para un solo mensajeY que vuelva solo al de siempre, sin acordarte de deshacerlo.
- Esconder los proveedores que no usasEl selector deja de estar lleno de opciones que no vas a tocar.
- El consejo de modelos, más baratoCuando varios modelos deliberan una consulta difícil, ahora lo hacen una vez por pregunta en lugar de en cada vuelta, y puedes limitar cuánto se extiende cada uno.
CanalesDonde están tus clientes, con las herramientas propias de cada sitio.
- Botones de verdad en Telegram y DiscordLos ajustes rápidos se tocan en lugar de escribirse.
- WhatsApp con encuestas nativasCuando el empleado necesita que elijas entre opciones, lo plantea como una encuesta de WhatsApp de toda la vida. También maneja ubicaciones y puedes decidir si marca tus mensajes como leídos.
- Discord no pierde el hiloRescata los mensajes que entraron durante una desconexión y renombra los hilos que abre con el título real de la conversación.
- Slack: ves qué está haciendoUna línea de estado en vivo cuenta en qué anda en cada momento, y una reacción con emoji puede encargarle una tarea sin escribirle.
- Google Chat con tarjetasLas preguntas se presentan como tarjetas nativas en lugar de texto suelto.
- Telegram por temasSe puede permitir que responda libremente solo en los temas que tú elijas de un grupo.
- Un canal nuevo de red abiertaSe suma soporte para redes de mensajería descentralizadas, por si un cliente vive fuera de las plataformas de siempre.
- Un mismo bot, varios empleadosUn único número o bot puede repartir salas y canales entre distintos empleados, cada uno con sus datos, su memoria y sus accesos separados.
OficioSaben hacer más cosas, y las que ya sabían las hacen mejor.
- Word, Excel y PDF de serieManejan documentos de oficina sin preparativos, y el trabajo con presentaciones se renovó por completo.
- Levantan la ficha de un proyecto solosUn comando y te escriben o actualizan el documento con las reglas y el contexto del proyecto, escaneándolo.
- Se traen lo que ya tenías montadoImportan configuraciones de otras herramientas de agentes que usabas, sin rehacerlas a mano.
- Ves en qué se le va la cabezaUn desglose de qué está ocupando su memoria de trabajo en cada momento.
- Ves los cambios de un proyecto sin salir del chatLo pendiente, lo preparado o lo hecho en esta sesión.
- Preguntas con varias respuestasCuando te consulta algo, puedes marcar varias opciones a la vez en lugar de una sola.
- Modo concentradoReduce el ruido de la pantalla y deja solo lo importante, recuperable cuando quieras.
- Tablero de tareas más completoModelo propio por tarjeta, adjuntos con descarga protegida, arrastrar para moverse por el tablero y resultados visibles de un vistazo.
- Las tareas programadas dejan rastroHistorial auditable de cada ejecución, para saber qué corrió y cómo acabó.
- Biblioteca de habilidades compartidaToda la organización tira del mismo catálogo, con control de quién publica qué y de dónde salió cada habilidad.
- Saca a la luz las habilidades sueltasDetecta lo que alguien montó por su cuenta y te deja adoptarlo al catálogo oficial.
SeguridadManejan accesos a Odoo, correo, bancos y redes de varios clientes. Toca cuidarlos.
- Las claves salen de los ficheros de textoSe conectan a un gestor de contraseñas de verdad —Bitwarden o 1Password— o a un comando tuyo, y pueden convivir varios a la vez con un orden claro de prioridad.
- Rotar una clave en un solo pasoCambias el acceso en un sitio y surte efecto en toda la plantilla.
- Errores que dicen qué credencial faltaCuando algo no arranca, te dice exactamente cuál es y dónde ponerla, en lugar de un fallo genérico.
- Copia de emergencia cifradaPor si el gestor de contraseñas no responde justo cuando hace falta.
- Los tokens no aparecen en los erroresLas claves de los bots se limpian de cualquier mensaje de fallo antes de que se registre en ningún sitio.
- Todo lo que entra tiene límite de tamañoLos avisos automáticos que llegan de fuera ya no pueden llegar sin tope.
- Las credenciales no viajan de másLos accesos a servicios externos dejan de heredarse a procesos hijos que no los necesitan, y las lecturas de ficheros con credenciales pasan todas por el mismo control.
- Escritura segura de accesosLos ficheros de credenciales se escriben de golpe y con permisos cerrados, sin momentos intermedios en los que otro pueda colarse.
PanelAdministrar la plantilla sin abrir una terminal.
- Alta y baja de avisos desde el navegadorLos avisos automáticos que disparan a un empleado se crean, editan y quitan desde el panel, sin tocar ficheros.
- Salud por piezas y autodiagnósticoVes qué parte concreta falla y puedes lanzar una comprobación completa desde el propio panel.
- El panel va mucho más rápidoLas estadísticas dejaron de traerse miles de registros para contar cuatro cosas, y la interfaz carga solo lo que estás mirando.
- La aplicación de escritorio, fluida con conversaciones enormesDeja de atascarse con historiales largos o con varias conversaciones a la vez, y responde al instante aunque tenga trabajo de fondo.
- Buscar dentro de la conversaciónY arrastrar una carpeta para abrirla como proyecto, o llamar a la ventana desde cualquier sitio con un atajo.
- Resultados como fichas con vista previaLo que produce el empleado queda en tarjetas versionadas con previsualización en vivo.
- Temas visuales y árabeUna misma apariencia se aplica a todas las superficies a la vez, y se añade árabe con escritura de derecha a izquierda.